26 septiembre 2011

Corriendo por una buena causa

Hoy os quiero presentar a Rosie Swale Pope, una sexagenaria inglesa que ha dado la vuelta al mundo corriendo para concienciar a la población sobre el cáncer de próstata (enfermedad que acabó con la vida de su marido) y, además, recaudar fondos para organizaciones benéficas en Rusia, Nepal y Estados Unidos.


Corriendo, asegura, se pueden conocer lugares que no se alcanzarían si se decidiera viajar de otra manera. Rosie empezó su aventura en 2003 y recorrió más de 32.000 kilómetros. Pese a sufrir dos fracturas por fatiga y tener que ser rescatada por la policía de Alaska tras sufrir la congelación de un dedo del pie, no tiró la toalla y llegó al final de su recorrido.  Para saber más sobre ella se puede visitar su web: http://www.rosiearoundtheworld.co.uk/



28 julio 2011

La roca del vértigo



Os presento un lugar asombroso. Al menos impactante. La piedra de Kjeragbolten, encajada en una grieta del pico Ryfylke, a más de 1.100 metros de altitud. Es un bloque redondo de piedra sobre el fiordo noruego Lysefjord. Para subir se tardan dos horas y media, pero vale la pena, o eso aseguran quienes han estado.

Eso sí, si padeces vértigo, creo que deberías pensarlo muy bien antes de inicar esta aventura.


27 julio 2011

Señálalo



Dieter Graf explica: "Si has intentado comprar un imperdible en una tiendecita de Asia, entenderás por qué creé Point it". Él es el creador de un libro en el que se muestran 1.300 imágenes (bastante kitsch, por cierto) de objetos comunes. Su filosofía, que cuando viajes al extranjero no tengas que esforzarte por aprender la fonética del idioma del lugar y, simplemente señalando el objeto o acción que desees, consigas que tu interlocutor te entienda. Desde que se publicó en 1992 ha vendido 1.900.000 copias. El libro se vende por 6.90 euros.


28 febrero 2011

Teatro negro


El teatro negro de Praga es un teatro, ante todo, diferente. Al fondo del escenario cuelga un telón negro. Delante de él se colocan los actores que van vestidos totalmente de negro. De esta manera pueden moverse libremente por el escenario (y mover los muñecos que llevan consigo) sin que el espectador aprecie que están ahí. La técnica se basa en la incapacidad del ojo humano de distinguir negro sobre negro.
Es un teatro 100% vistoso, ya que los elementos que suelen mostrar estos actores “invisibles” son objetos iluminados, fluorescentes o flotantes. Las obras son mudas, la música tiene una especial importancia, así que no importa no dominar el checo.
En Praga hay varios locales donde puede disfrutarse de esta manera tan peculiar de hacer arte. Ahí van:
Ta Fantastika: Karlova 8.
Teatro de Imagen de Luz Negra: Parizska 4.
Teatro Blanik: Vaclavske namesti 56.
Teatro Metro: Národní 25.
Teatro Animato: Na Príkope 10.



22 febrero 2011

Érase una vez

Se llama Rogner Bad Blumau. Si hubiera que definir de algún modo este hotel, seguramente apostaríamos por el término ecléctico. Se construyó siguiendo las líneas de la colina donde está ubicado. Sus habitaciones corresponden a habitáculos de un complejo de 4 estrellas. Su exterior más bien parece venido de otro mundo, de un mundo de colores vivos, de ondulaciones… un mundo un tanto surrealista, obra del arquitecto austriaco Hundertwasser.

El hotel cuenta con un spa de aguas termales y un restaurante de muy buena calidad. En los alrededores se puede visitar la fábrica de chocolate Zotter y el teatro, también de chocolate, Riegersburgabout.

El complejo tiene 312 habitaciones. De ellas, ocho son casas de campo subterráneas. El precio: desde 130 euros por persona y noche. Para llegar hasta él hay que conducir 36 kilómetros desde el aeropuerto de Graz o un kilómetro desde la estación de tren de Bad Blumau.



12 enero 2011

Visita al museo

No sé si alguien en algún momento determinado se habrá puesto a contabilizar cuántos museos existen en el mundo… no creo. Lo que sí es cierto es que haberlos, los hay, y de muy diversa índole. A continuación os enumero unos cuantos, bastante originales, que he encontrado.

Museo de falos en Husavik, Islandia. Según el museo, la falología es una ciencia antigua. En él pueden encontrarse más de 150 penes colgando del techo, de las paredes, enganchados e incluso iluminados. Un amigo lo ha visitado y afirma lo que yo sospechaba: es el lugar más friki en el que ha estado nunca... Por cierto, está prohibido tocar.



Museo del cabello, en Turquía. Está ubicado en una gruta en Avanos. Recoge más de 16.000 muestras de pelo de mujer que cuelgan de paredes y techo. El creador de este centro es un alfarero que además ofrece un albergue junto al museo, talleres de cerámica, tejido, baile y música. Curioso.



Museo de los váteres, en Nueva Delhi, India. Muestra la evolución de este aparato y la importancia que tienen en nuestra vida diaria. Y creo que no hacen falta más comentarios…



Museo de las muletas en Azerbaiyán. La ciudad balneario de Naphthalan es conocida por sus propiedades curativas. Se dice que enfermos que allí fueron y que utilizaron el aceite extraído de sus tierras se curaron  y decidieron abandonar sus muletas. A alguien se le ocurrió abrir un museo con todas ellas. De este lugar no he encontrado referencias en Internet. Quizá haya que buscar en alguna guía del país.


16 diciembre 2010

La mulata del sabor

Ese es el nombre de un lugar al que recomiendo enérgicamente ir a cenar si se viaja a la Habana. Este paladar (palabra que se utiliza en Cuba para referirse al restaurante que se habilita en el salón de una casa particular) está ubicado en la esquina donde confluyen la calle Sol y San Ignacio. Un letrero amarillo que cuelga del balcón nos indica que hemos llegado. La decoración del lugar es kitsch 100%: fotos de Justina (la mulata) vestida de cien mil maneras diferentes, fotos de clientes que han pasado por allí, carteles con mensajes que recomiendan beber y comer bien además de hacer el amor, una muñeca con alas de ángel, y otro elemento clave: un papagayo que imita a la perfección la escandalosa risa de la mulata.
La comida (buena) queda eclipsada por la personalidad de la dueña. Justina puede convertirse en menos de un minuto en maestra de salsa. O en el alma de la fiesta coqueteando y haciéndose fotos con un grupo de comensales. O en una psicóloga que da consejos sobre la vida y el amor a parejas o almas solidarias que se sientan en su mesa.
Cenar en casa de Justina es, sin duda, toda una experiencia.